Con la finalización de la construcción de la Planta de Reciclaje en febrero de 1.999, se puso en marcha la recogida selectiva de envases ligeros.

Para ello se colocaron inicialmente 599 contenedores (un contenedor por cada 121 habitantes) amarillos de 1.000 L. de capacidad, con la tapa cerrada y provista de dos orificios redondos de 25 cm. de diámetro. El número de contenedores colocados ha ido en aumento y su número actual se puede observar en el gráfico 9 .

Los motivos por los que se decidió realizar esta recogida con este tipo de contenedor son similares a los descritos en la recogida selectiva de papel: más densidad de contenedores, mayor accesibilidad, polivalencia de los camiones compactadores para los tres tipos de recogidas, disminución del rechazo etc., pero, además, con el orificio circular de la tapa se pretendía acostumbrar al ciudadano a arrojar los envases sueltos en el contenedor y no en bolsa, aunque después arrojara al contenedor la bolsa en que los portase.

La razón de esto es que la apertura de las bolsas de plástico cerradas en las plantas de reciclaje suele ser un problema que influye en el rendimiento de las mismas. Aunque nuestra planta está equipada con un rompebolsas, siempre es mejor que el número de estas cerradas sea mínimo.

Para conseguirlo, además de los contenedores con tapa cerrada, orientamos la campaña publicitaria de concienciación ciudadana, que se realizó con el comienzo de la recogida selectiva, en este sentido, consintiendo esta en el reparto de una bolsa reutilizable de gran tamaño y alta resistencia que llevaba impreso el lema de dicha campaña e indicaciones sobre la recogida selectiva de envases, todo ello con la intención de que los vecinos utilizaran la bolsa para recoger los envases en sus domicilios, una vez llena esta acudieran al contenedor amarillo, arrojaran los envases uno a uno por los orificios y volvieran a llevarse la bolsa a casa para seguir haciendo el mismo uso de la misma.

Además de la bolsa, y dentro de está, la campaña contó con un tríptico explicativo del sistema de recogidas selectivas puesto en marcha mediante cuatro contenedores (papel, envases, vidrio y resto), una carta del Presidente de la Mancomunidad solicitando la colaboración ciudadana y varios objetos de regalo, de uso principalmente en las cocinas, que contenían el lema de la campaña el cual era :Cada Cosa En Su Sitio.

A la vista del material que estamos recogiendo en los contenedores amarillos hay que reconocer que la campaña tuvo éxito, al menos en lo referente al vertido de los envases sueltos sin bolsa, y, sobre todo, a la ausencia casi total de materia orgánica que ensuciaría los envases y provocaría problemas de funcionamiento en la planta.

El criterio que se siguió para la ubicación de los contenedores amarillos fue el de colocarlos siempre al lado de un contenedor azul de papel, el cual por supuesto siempre se encuentra al lado de los de basura ordinaria o resto. De esta forma se evita el posible vertido de papel en el contenedor de envases ya que el vecino siempre puede utilizar el contenedor de papel de al lado sin desplazarse.

No ocurría lo mismo con los contenedores de vidrio los cuales, al ser de diferente tipo y tamaño, estaban colocados en número sensiblemente inferior por lo que el los puntos donde hay colocados contenedores de papel y envases no siempre había de vidrio.

Esto ha provocaba el hecho de que en los puntos donde no había contenedor de vidrio, se vertiera este en el contenedor amarillo de envases con la creencia, por parte del ciudadano, de que podrá ser aprovechado y no era así ya que casi la totalidad de los envases de vidrio se rompen en un momento u otro del proceso de recogida o tratamiento en la planta y provocan problemas en esta.

Esto se ha solucionado, como se comenta en el apartado del vidrio, con la colocación de contenedores para este material de 1000 l. en todos aquellos puntos de contenedores que tuvieran contenedor amarillo de envases pero no iglú, con lo que se evita el vertido de vidrio en los contenedores amarillos a la vez que se incrementa el vidrio reciclado.

Como comentábamos al comienzo de este punto, la recogida de envases comenzó en marzo del 99, tras finalizar la construcción de la planta, y en esos 10 meses se recogieron 438 toneladas de envases, lo que supuso una aportación de 7,2 Kg. por habitante y año, superándose las 50 toneladas mensuales en los meses de septiembre y diciembre, en la actualidad se recogen más de 100 ton. mensuales y más de 15 kg por habitante y año como se puede observar en los gráficos correspondientes.

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