Como experiencia piloto, durante el año 1.993 se colocaron contenedores azules de polietileno de 1.000 litros de capacidad para recogida de papel en los todos los colegios y centros de enseñanza de la zona en un número de unos 50.

En los mismos se llegó a recoger una media de alrededor de 3 toneladas de papel y cartón al mes, observándose que durante los meses de julio y agosto del 93, la cantidad recogida disminuía a menos de una tonelada debido a las vacaciones escolares.

Durante el año 94 se continuó con la misma media de recogida pero al llegar julio y agosto la cantidad recuperada apenas disminuyó a pesar de estar los colegios cerrados. Esto se debía al hecho de que los vecinos de los distintos Municipios, sabedores por sus hijos de la existencia de contenedores de papel en los colegios e inducidos por estos, habían comenzado a sepáralo en los hogares para su reciclado y acudían a verterlo al contenedor del colegio aunque este estuviera cerrado.

Recogida Selectiva de papel y cartón y contenedor de tapa plana cerrada con abertura rectangular utilizado para la misma.

Este hecho nos animó a iniciar las inversiones correspondientes para poner en marcha una recogida selectiva de papel y cartón a nivel de toda la Mancomunidad, en concreto la adquisición de maquinaria para el embalado del papel así como la construcción de una nave para albergarla y la necesaria compra de contenedores azules de 1.000 litros.

La recogida global se puso en marcha a mediados de febrero de 1.995 con la colocación de 400 contenedores azules de 1.000 L. y de tapa cerrada la cual tiene una abertura rectangular para el vertido del papel. Los contenedores colocados en nuestras calles han ido aumentando pudiéndose ver los actuales en el gráfico 9. Igualmente la cantidad recuperada de papel y cartón ha aumentado considerablemente superándose las 300 toneladas mensuales y los  42 kilos por habitante y año, la cual es una cifra de recuperación muy alta si la comparamos con el resto de España, observándose los últimos datos en el  gráfico 12.

La recogida de estos contenedores, al ser de 1.000 L., se realiza con un camión compactador de basura ordinario y se ha estructurado en 5 rutas de forma tal que Tudela es recogido 6 veces por semana y de noche, Cintruenigo y Corella tres veces por semana también de noche y el resto de Municipios también tres veces por semana pero en horario diurno.

Todo el papel y cartón recogido es limpiado de posibles impurezas antes de ser embalado y, posteriormente, estas balas son trasladas a la papelera PAPERTECH de Tudela, que es a quien le vendemos todo el papel producido ya que esta empresa trabaja solamente con papel reciclado como materia prima.

Balas de papel almacenadas para ser llevadas a la papelera.

Para esta recogida selectiva nos decantamos por la utilización de contenedores en acera por varias razones. La primera es que al ser del mismo formato que los de recogida de basura ordinaria, los camiones compactadores que poseíamos para recoger esta también servían para recoger papel y no era necesaria la adquisición de otro tipo de camión.

La segunda razón es que al ser la capacidad de estos contenedores solo de 1.000 L., el número a colocar de los mismos era muy alto, lo que supone una gran dispersión de los mismos y que la mayoría de los vecinos tenga un contenedor de reciclaje cerca de casa, lo cual favorece mucho el desarrollo de la recogida selectiva consiguiéndose resultados muy altos, como se puede apreciar en los datos antes expuestos, aunque los costes de recogida sean superiores que utilizando contenedores de 3 o 4 m3.

Por otro lado, la tapa de estos contenedores debe ser cerrada. Aunque esto al principio provoca críticas públicas por las dificultades que supone para el vertido de grandes cartones, con ello se evita el vertido en los mismos de otros materiales que no sean papel y cartón, y en concreto basura orgánica que lo mancharía e inutilizaría. En estos momentos, el rechazo que tenemos con este sistema de recogida no supera el 5%.

Para facilitar el vertido de cartón a los comercios, que son los principales productores, se repartió a todos ellos una llave para poder abrir la tapa de los contenedores. Si a pesar de todo los cartones no caben dentro del contenedor, deben ser plegados y atados, o simplemente introducidos en el hueco entre dos contenedores. Todo ello para evitar su dispersión en caso de viento.

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